lunes, 31 de mayo de 2010

CAPITULO 7º LOS COCHES QUE HABIA EN JABUGO EN LOS 50 DEL LIBRO AUTOBIOGRAFIA DE UN NIÑO DE JABUGO DEL AÑO 1950

Capitulo 7º Los coches que había en el pueblo de Jabugo en el año 1950

¿Oye Cuántos coches hay en el pueblo?

Yo creo que dos o tres nada más: Esta el balilla de color verde con estribo y con la rueda atrás de repuesto.

¿Qué balilla?

El Citroën de Ezequiel (El Nene) hermano de la estanquera Carmela la Nena que es taxista y arranca el motor dándole giro con una manivela que la mete por delante del parachoques en un agujero que tiene hecho el radiador.

Está también el coche de color verde. Creo que era un Ford muy chico; de uno que vive por bajo de la casa del Pinto y que en la última avalancha de agua taparon las ramas y las hojas secas que venían flotando a parar a la gran alcantarilla que está en frente de donde hay un hombre que les pone las herraduras a las bestias al lado de la puerta trasera de la casa del Pinto por donde mete las cabras cuando las recoge para dormir.

Allí en ese sitio, cuando llueve mucho siempre se llena de agua la casa de este hombre del cochecito verde y por lo menos se le inunda toda la parte baja de la casa, porque la alcantarilla recoge toda el agua del pueblo y no le da tiempo a vaciarse y se atasca con leñas y materiales que arrastra la lluvia desde arriba. .

El camión de Severiano que lo mete en su cochera allí en la carretera, cerca del cementerio.

Esta el coche negro brillante, es un SEAT 1400 con asientos forrados de cuero y esta siempre aparcado en aquella casa solariega de fachada construida de piedra y amplios balcones, se llama Don Antonio Sánchez que es el único que tiene vacas en el pueblo.

En el paseo hay un camión nuevecito. Vamos recién salido de la fábrica, está aparcado en el paseo frente la telefónica.

¿De quién es?

¿No lo sé?

Pues tiene la cabina con las puertas onduladas de chapas de color blanco y es de la marca Pegaso, flamante sin estrenar, y tiene que haber costado un perraje.

Y bicicletas ¿Cuántas hay en el pueblo? Hay unas pocas, ten en cuenta que en el pueblo hay muchos que trabajan en El Repilao en Santa Teresa. Y ese es su único medio de desplazarse; nada mas que tienen que dejarse caer por la cuesta debajo de la carretera done esta la yutera y prácticamente sin darles a los pedales llega a la estación del Repilao.

Si pero lo peor lo tiene cuando tiene que volver; que es todo cuesta arriba.

Una bicicleta es de tu tío político que está casado con una hermana de tu madre que se llama Amparo ¿Cómo se llama tu tío: Luis?
No hombre mi tío se llama Mariano.

Esta el camión de color rojo de Agabo; el padre de Mari cruz; que entallo al caballo árabe semental de pura sangre y de pelo negro brillante precioso de Pastor Sánchez cuando pretendía salir de su casa y el camión venia cuesta abajo con unos frenos que frenaban menos que los del carro de los minutos.
Don pedro Junior ( CONTINUARA)

domingo, 30 de mayo de 2010

CAPITULO 6º (Tercera parte) ALRREDEDOR DEL ESCAFOTE DE CASTAÑA. AUTOBIOGRAFIA DE UN NIÑO DE JABUGO EN 1950 (3ª PARTE DE EL ESCAFOTE DE CASTAÑAS)

3ª PARTE del capítulo 6º Autobiografía de un niño de Jabugo en 1950 ALRREDEDOR DEL ESCAFOTE DE CASTAÑA.
¿Oye sabéis lo que me paso con el nido de gorripato (gorriónes) que tenía en el agujero de la pared de las espalda de la yutera?
Que le quité tres huevos y la gorriona la muy tonta;fui a los pocos días y tenía otros cuatro.

¿Qué hiciste te los comiste también?

No hombre no me cuqué los huevos, se los deje porque se ve que es una buena madre y además ya había pasado más de dos semanas y estaban hueros. (El embrión en eclosión) ¿Quién iba a pensar que después de tocar el nido y quitarles todos los huevos se le iba a ocurrir otra vez poner otros cuatro. huevos como si no hubiera pasado nada?

Es que algunas gorriona son muy tontas.

Pues ten cuidado con el transformador del camino que está en la esquina de la Yutera que te va a pegar un leñazo y te va a estampar turrao (chamuscado) contra la pared.

No hombre, la casetilla del transformador del camino Galaroza está a más de 40 metros del agujero donde está el nido; no hay problema.
Bueno; pues, tu ten cuidado con los voltios que esos no avisan y como te den te va entrar la risa.

Ayer al atardecer estuvo cantando un cárabo y en su cantico decia "caraboo". Por fin lo localice era unpolluelo volandero y estaba en todo lo alto en la pingorota de los árboles de bola de la carretera;llamado platanos, concretamente en el que está en la puerta grande de entrada de la Yutera. Me miro durante largo rato muy atento desde allá arriba sin perderse un detalle de mi, y cuando se hartó de mirarme se fue volando. para dentro de la yutera.

Qué bien toreó Chamaco en la corrida de la feria de San Miguel. Salió a hombros por el callejón, y tuvo que agachar la cabeza para que no le rozara la coronilla por la bóveda del túnel que sale a la plaza abastos.

Valla pedazo de coche largo americano que traía, cabía toda la cuadrilla dentro.

Yo cuando sea mayor pienso tener un coche como ese de grande.

Si como no te toque la lotería; no sé como lo vas a tener. O te conviertas en Don Manuel Sánchez que tiene el SEAT 1400 negro de lujo y las vacas suizas en ese grandioso palacio hecho de piedra y mármol que esta al principio de la calle Galaroza. (Calle Talero).
Las gallinas se le ven los nidos con sus huevos por debajo de las espinosas acacias que estaban pegadas a la maya de alambre que da al principio de la calle Talero o tambien llamada Galaroza.
Los pereros de su huerto; con peras Conferencias enormes; arquean con su peso las ramas hacia el suelo, y se pueden ver desde el paseo de la carretera. Solamente puedes mirarlas; No había nadie que se le ocurriera saltar la alambrada para coger una sola. Porque se le podía entrar en el pelo una alopecia galopante en menos de dos segundos. Decían que le entraba una enfermedad muy ajustada: tan ajustada como la guanta de un Guardia Civil: Ni faltaba mano ni sobraba cara.
¡Claro está¡. Estamos hablando de los Guardias Civiles de hace 40 o 50 años. Los de ahora ya no pegan. Solo ponen. Ponen multas que te crujen vivo.
El domingo me dio mi padre dos reales y me lo gasté en un cucurucho de papel de estraza de papas fritas que compré en el quiosco de María la Pica. Valla cosa buena y rica de papas tan bien fritas y tan crujientes y finitas; por muchas que comes no llegas a hartarte, yo creo que el secreto está en que las fríe con manteca blanca de cerdo y por eso nos da tanta gana de saltar y brincar cuando nos las comemos,dando vueltas y vueltas alrrededor de las dos palmeras, que están una en cada extremo del paseo.
No hay quien nos pare quemando las calorías que tiene la manteca.

Mi tío Luis de Huelva que trabaja de funcionario en el puerto; vino a vernos con la hermana de mi mdre; mi tia Amparo y me compro en el campo de futbol del tiro una gaseosa blanca. Que se le mete el dedo, empujando una bola de cristal y sale el gas que tiene dentro.
El casco hay que devolverlo.
En el carrillo de mano con su rueda de fundicion de hierro colado donde llevaban los refrescos el mozo de la cantina de la Yutera; también traia botellines de cervezas de la cruz del campo llamados un quinto y las botellas de refrescos de naranja marca Zumbina eran mas pequeñitas y rechonchas que las alargadas de tapon de bola de cristal.

!Oye¡.Dicen que el dueño de este campo de fútbol del Tiro ya esta jarto de que entre aquí todo el mundo por la cara, y que lo va a arar y sembrar de chochos (artamuces) y ya no va a entrar nadie a su campo.

Pues como haga eso no sé donde se va a jugar al fútbol.

!No te preocupes Cortacero¡: ya contruira el ayuntamiento alguno en otro lao.

Y en ese preciso momento se oyó una detonación de un disparo de escopeta y todo el campo en un momento se quedo mudo y nosotros sorprendidos y callados.
Alguien dijo: Ese es el cazador que vive al lado de Hortensia la del pan y enfrente de donde vive el pobre del sevillano con su prole y es el que tiene controladas las tres liebres que hay aquí alrededor del edificio del tiro.
¿Quién dice que es ese? No sé cómo se llama pero creo que es el hijo del tío Pío, el guarda del tiro o el que está casado con su hija.
¡Ah¡ ya se, ese es el que le pegó un tiro al espantapájaros relleno de paja que se le llama “El Judas”, de la noche de San Juan; allí en la esquina cerca de su casa, que está abajo en la calle de la cruz de los caídos.Una vez que le ha pegado un tiro lo sube con un alambre a 10 metros de altura y le prende fuego.

Fin de la 3ª parte del Capítulo 6º: El escafotes de castañas. Del Libro: Autobiografía de un niño de Jabugo en 1950 DON PEDRO JUNIOR (CONTINUARA)

sábado, 29 de mayo de 2010

CAPITULO 6º (Segunda Parte ) ALRREDEDOR DEL ESCAFOTE DE CASTAÑAS) DEL LIBRO Autobiografia del niño de Jabugo de 1950

Capitulo 6º Alrededor del escafotes de castaña
(2ª parte)
No veas cómo le tuvo que doler la picadura del alacrán que le dio en el dedo de la mano a mi vecino de por arriba de mi casa: Placido, el nieto de Josefa la cazurra. Chillaba como un condenado, mientras su abuela le puso un líquido rojo en una palangana y le ayudaba a meter la mano en aquella agua colorada.
!Que¡ ¿quiso coger el bicho con la mano?
¡No¡. Dicen que fue ayudando a su tío que estaba arrancando papas del huerto, y al coger una mata, estaba allí escondió, precisamente donde puso la mano para jalar (tirar) pa arriba.

!Oye tú¡ ¿porque le llamas Maqui a este?
Porque su padre arregla las maquinas de coser, igual que me llamáis a mí. Don Pedro Junior porque mi padre es DON PEDRO, y su nombre es ANTONIO.

El otro día a través de mi corral vi a mi amigo Manuel el cazuela que vive pegado a mi corral pero en la calle Lisboa y estuvimos juntos y me enseño una castaña que le tenía clavada una puntillita inclinada de tal forma que le había atado una cuerda fina y liado muchas vueltas sobre la puntilla, luego la cogía por el extremo de la cuerda y al dejarla caer experimentaba un movimiento que nos resultaba muy gracioso.

Ya era el momento idóneo de arrojar sobre las brasas o rescoldo las castañas que habíamos traído, y seguidamente sin intervalo de tiempo las enterrábamos con la misma tierra movida que teníamos alrededor de la candela.

No parecía que allí hubiera ocurrido nada, no había humos ni nada que nos delatara y tenias que poner la palma de la mano sobre aquel montículo de tierra para que pudieras apreciar que la tierra estaba caliente y que algo se cocía allí debajo de aquel montecito que con el calor de las brasas enterradas cambiaba la arcilla de color

Pasado cerca de un cuarto de hora. Que nos daba tiempo para que cada uno sentado en su improvisado aposento de piedra, siguiéramos contando batallitas y algunos cuentos; antes de empezar a escarbar como gallinitas con nuestro palito, buscando las sabrosas castañas calentitas y bien asadas.
Contábamos cosas como estas:

Valla el carro de madera que se han hecho los dos hermanos Minuto, tiene freno de zapata y se montan encima de aquella tabla hasta tres o cuatro en lo alto; se tiran cuesta abajo que van embalao, casi rozando el suelo desde la Yutera a la fuente Quino.
Como no pasa ningún coche pues no hay problemas en llegar hasta la fuente; sin ningún obstáculo que los paren. Y siempre vigilando por si viene “La Pareja”.
La vuelta la hacen andando cuesta arriba y con el carro a cuestas.

Claro como su padre es mecánico les trae los cojinetes usados grandes y les enseña a construir el carro.

Yo soy capaz de hacerlo mejor que ellos.

!Si hombre¡ si aquí en este pueblo el más tonto hace relojes suizos.

¡Oye, tú¡ ¿qué me has llamado tonto?

¡No hombre¡ eso es solo, una expresión que se dice, y no pasa nada; yo lo he dicho sin ninguna intención.

¡Eso es una metáfora¡.
Una ¿meta qué?
Metáfora.
¡Ah¡ Ya, eso que Don Francisco nos conto de Los Fenicios: Que venían a Cádiz y a Málaga para negociar y nos enseñaron a cultivar los olivos las viñas y venían en barquitas de vela en forma de cartabón y que se llaman velas latinas.
Vera este: ¿ donde querrá ir a parar?.
¡Falino¡: ¿qué nos estás contando?
Po eso: Que Los Fenicios venían aquí a negociar con sus cambalaches, y en esas barquitas tenían unas tablas alos laos con agujeros donde metían unos cantaros picuos en la base y de dos asas; llenas de aceite y de vino y de atún en escabeche y las ataban con una soga por las asas para que no se movieran. Y así era como se llamaban esos cantaros.
¡Que no Falino¡ que lo que tú dices: son Ánfora y esto es Metáfora. No confundas la gimnasia con la magnesia. Ni las ovejas merinas con las churras.

!Di que no¡ Maqui que te ha llamado tonto por la cara, ¡mójale con saliva la oreja¡

Veras, si aquí va haber castaña para rato, a ver si va a llegar la sangre por ahí abajo hasta la rivera Galaroza.

El se ha referido a Luís el tonto, al que le falta un ojo y es muy habilidoso y capaz de hacer hasta relojes, y todo lo que quiera, ¿no habéis visto la iglesia del pueblo que te ha hecho de maderitas él solito?, es idéntica a la original y es preciosa, no le falta de nada, tiene todo: el porche la torre con su campanario y sus campanas el arco de entrada, las bóvedas, y las dos puertas de entrada una en el paseo con las dos palmeras y otra la que da a la plaza abastos.

Luís ha hecho muchas más cosas de esas.

Bueno pero el reloj que haga Luís será de corcho y por ser de corcho atrasara las horas mucho, y los días en vez de 24 horas serán de ocho.

Yo creo que se refería a Avelio, el que va andando siempre por medio del empedrado de la calle o las acera. Siempre muy limpio y escamondado pulcro y aseado y con su traje muy bien planchado, y enseñando el pañuelo como la Verónica para que lo vea todo mundo, que no tiene ningún moco y esta impecablemente limpio.

Se ve que tiene madre y padre que miran por él, le limpian le cuidan y le asean. De esta forma si tiene sus padres que miran por él, siempre será una persona feliz y no desgraciada, porque desgraciado es aquel que no tiene padre ni madre ni perrito que le ladre.

Dicen que el ojo de Luís, lo perdió en el tiempo de la guerra civil. Que él era un niño y llamaron a su puerta y se puso a ver quién era por el agujero de la cerradura, fue cuando un canalla le arrojo agua hirviendo y le quemo un ojo; dejándolo tuerto para toda su vida.

Bueno yo no quiero carro ni me voy hacer ninguno, no quiero perder los nudillos de la mano raspando el suelo de la carretera cuando agarre el manillar. Me conformo con tirarme desde la resbaladera que está enfrente de la cantina. Del carpintero cojo al lado de la Yutera, y lanzarme sentado en lo alto de un saco de yute.

Cuando llegábamos a nuestras casas de vuelta para almorzar; no había nadie que nos reconociera. Todo manchado de colorado de la arcilla roja. Que parecíamos auténticos alfareros de Triana que hacían loza fina.

Si pero tienes que esperar a que llueva para que se forme el barro, sobre aquella arcilla tan fina y de color rojo que tiene la cuneta.
FIN DE LA 2ª PARTE del capítulo 6º Autobiografía del niño de Jabugo de 1950 ALRREDEDOR DEL ESCAFOTE DE CASTAÑA. Don Pedro Junior (CONTINUARA)

jueves, 27 de mayo de 2010

CAPITULO 6ª (Primera parte) ALREDEDOR DEL ESCAFOTE DE CASTAÑA del libro: Autobiografía de un niño de Jabugo de 1950

Capitulo 6º Alrededor del escafotes de castaña
(Primera parte)

Ya las castañas se caen al suelo y se llena el campo con erizos abiertos dejando ver el brillo del sabroso fruto que llevan dentro tan espinoso cofre.
Acababan de pasar la feria del patron de mi pueblo San Miguel Vendito.
Era el momento idóneo de hacer un “escafotes” de castañas: y nos disponíamos a hacer una oquedad o agujero en el suelo sin profundizar y apartando la tierra haciendo un pequeño círculo como si de una diminuta plaza de toros de mi pueblo se tratara, pero con tan solo de un metro de diámetro y 10 centímetro de profunda, Es un pequeño cráter de un volcán diminuto en erupción y a continuación, cada uno buscaba su “risco” (piedra de granito donde sentarse alrededor de ese círculo que habíamos construido).
Levantábamos las piedras con mucho cuidado que los alacranes suelen estar debajo de ellas aletargados o durmiendo como los osos y protegiéndose del frió invierno que se avecina y de las corriente de agua que provocan las fuertes lluvias del otoño.
Otro iba a por leña o ramas secas de castaño caídas en el suelo, y hojarascas y todo lo que sirviría para hacer fuego.
Nos agenciábamos cada uno de los cuatro nuestro palito y con el resto de la leña la echábamos en aquel hueco que no tenía más de un palmito de profundidad.
Mientras uno le metía fuego con un mixto (cerillo) a la hojarasca seca y a los erizos vacíos y algún cagajón seco de burro que habíamos puesto debajo de aquel montículo de leña, y soplábamos la candela para que prendiera.
Los demás íbamos a apañar castañas, y cada uno traía su puñadito y algunas más en los bolsillos del pantalón corto de pana con tirantes de la misma tela y abotonados delante del peto.
Una vez que la candela había consumido sus llamas y ya no había leña. Lo que quedaba era solo rescoldo; compuesto por medianas brasas incandescentes que nos ponían el cuerpo y sobre todo las manos calentitas
Se me ocurrió preguntar diciendo: ¡oye aquí vendría muy bien poner unos cuantos galipiernos¡ (la setas galampernas) con la sombrilla pegadas a las ascuas y con un poquito de sal por lo alto.
Si pero todavía es temprano hay que esperar a que llueva bien y haga después sol para que caliente un poco la tierra mojada entonces empezaran a salir los tentuyo las gallipiernas y las tanas, que seguro están en el mismo sitio que las vistes el año pasado, debajo de las encinas, en aquella vaguada.
¿Y porque siempre nacen en el mismo sitio?
Pues he oído decir que es porque que en el mismo sitio debajo de esa misma tierra donde las cortamos el año pasado hay una raíz extendida como una gran gasa o velo blanco, que es invisible solo se puede ver en laboratorios con microscopio y que se llama mustélido o algo parecido. Cuando esto desaparece, también desaparecerán las setas, y no volverán a verse nunca más en ese lugar.
¡”Chacho"! Valla el nido de herrerillos que descubrimos El Maqui y yo, no dejaban de salir pajarillos volanderos de un boquete de la tapia cerca de la carretera que va del cruce de la Naba,a pocos metros de donde vive nuestro amigo Pavón,allí frente a la caseta del peón caminero, en un agujero que había en lo alto de una pared de piedra, y por lo menos le contamos ocho o diez crías que abandonaban el nido porque ya tenían la cola vestida de plumas
Eso es que ha habido dos hembras poniendo en un mismo nido y por eso tenían tantas crías.
FIN DE LA 1ª PARTE del capítulo 6º Autobiografía de un niño de Jabugo de 1950 Alrededor del escafotes de castaña. DON PEDRO JUNIOR (CONTINUARA)

martes, 25 de mayo de 2010

PEQUEÑO PROLOGO DE MI LIBRO: Autobiografía de un niño de Jabugo de 1950

PEQUEÑO PROLOGO DE MI LIBRO
Autobiografía del niño de Jabugo de 1950
Me he acordado. Que cada libro tiene su Prologo o intromisión y su índice y su dedicatoria.
Y nada de eso tengo hecho. Es más creo que ni el título del libro que al parecer es lo que mas difícil les resultan buscar a los escritores.
Yo que he demostrado tener mucha imaginación. Tengo algunos nombres y no se por cuál de ellos decidirme:
Podría ser:
El niño rural hiperactivo del tiempo del extra perlo.
El hijo de Dª Ángeles y de Don Pedro.
Un niño de la Sierra de los años 50.
Mi amigo el Maqui y yo.
El intrépido adolescente de Jabugo.
El niño que huía de su casa.
Mis 9 primeros años en EL Jabugo de los 50.
Dos niños intrépidos exploradores y osados.
El niño que no recibió estímulos.
El adolescente que dejaron por imposible.
El niño olvidado que no fue aplicado.
El parvulito que no hacia deberes.
El niño distraído que solo quería espacios abiertos.
El niño de párvulo que no le dejaron repetir curso.
El adolescente sin autoestima ni besos ni caricias.
El niño que quiso vestirse con el manto de la pobreza.
El niño malo que no quería estudiar.
El niño que encajaba bien los golpes.
El niño que soñaba con poder volar como los pájaros.
El niño distraído que no valía para estudiar.
Dos andarines de caminos sendas y riachuelos.
Los ornitólogos adolescentes del mundo rural.
Las aventuras de dos niños exploradores de Jabugo.
Los dos’ pequeños gañafotes de Jabugo.
Autobiografía del niño de Jabugo de 1950 (He escogido este título)

El PROLOGO Podría ser una cosa a sin:
Estos textos míos recogen capítulos o referencias autobiográficas. Parajes de una vida pasada y no están disponibles nada más que en este Foro que me habéis permitido participar y también lo podéis ver en este enlace http://www.blogger.com/home?pli=1
Se trata de unos poquísimos años que me toco vivir en la Postrimerías de Sierra Morena. En el Pueblo donde nací: Jabugo.
Mi mayor deseo seria: Que para plasmar los datos que aparezcan en mis renglones, disponga siempre de la suficiente lucidez memoria valentía talento y fuerza. Para poderlos escribir de la manera más correcta posible. De tal forma que si detectáis algún error o no pusiera los nombres en su sitio, o no estén los signos gramaticales bien puestos; Podéis hacerme llegar vuestras sugerencias o erratas e incluso ponerme los puntos sobre las íes en mi correo antonsandom@gmail.com
Nunca creí que me viera solo en este apartado de: NO ME PUBLICAN MI ESCRITO.
Pero a sin ha sido y la verdad no estoy acostumbrado. Puesto que en el fondo soy un tímido que siempre quiso permanecer en el anonimato Como os puse en una bonita frase que dijo: BARBEY D´AUREVILLY: ¿CUÁL ES EL DESTINO MAS BELLO? TENER GENIO Y PERMANECER EN LA OSCURIDAD.
Lo cierto es que me veo solo escribiendo e improvisando en este apartado y todo para mí. Como si estuviese interpretando una obra de teatro en la calle barco de mi querido pueblo yo solito. Cosa que ya sabéis el porqué no pude hacerlo nunca. (No sabía leer) porque mi vida se trunco por otros derroteros.
Y hoy me veo aquí escribiendo con mis monólogos y sin ensayos y sin apuntador que me sople algo.
Pero lo prometido es deuda y en ello estoy. Aunque también podríais intervenir conmigo en este apartado y así me hacéis compaña. Diciéndome lo que os venga en ganas. Mis vivencias me enseñaron a encajar muy bien los golpes y también a ser respetuoso con los semejantes.
Otro de mis deseos seria: Para todo aquel que me lee que experimente algo tan sano como la risa.
No quiero que se aburráis.
Quisiera también que mis renglones de alguna manera sirvan de mensaje y ejemplo donde puedan coger algo positivo los padres y tutores para poder guiarse en su dura tarea diaria de educar a sus hijos desde pequeños.
También deciros que yo os pongo la letra, otro que ponga las correcciones y otro la música; Los actores se que estáis en Jabugo. Solo falta la cámara cargada con su objetivo y el dinero para la subvención. En este tiempo de la tan malévola crisis.
Señores he tenido un sueño: El éxito está asegurado. Ya tenemos El Goya (el cabezón)
Y VIVIA DE ILUSIONES EL TONTO DE LOS C…… (Perdonar no he querido decir palabras obscenas ni mal sonante solo he puesto una “C….” El resto es vuestra imaginación.
Un saludo de DON PEDRO JUNIOR (continuará)

domingo, 23 de mayo de 2010

CAPITULO 5º ( 6ª parte) MI AMIGO EL MAQUI del libro Autobiografia de un niño en Jabugo de1950

CAPITULO 5º MI AMIGO EL MAQUI 6ª PARTE
Arrancábamos un tallo de avena seca e íbamos cogiendo con mucho cuidado de no pincharnos ni arañarnos la piel. Ensartando una a una las moras negras de la zarza mora, que de vuelta a casa nos las íbamos comiendo. Dejábamos en el arbusto las de color rojo para que mañana estuviesen maduras y nos comíamos las más maduritas de color negro brillante.
Teníamos las manos y las uñas manchadas de color negro y nos la lavábamos en cualquier charco o en la pisada de una mula que encontrábamos de vuelta a casa para almorzar. Muchas veces se nos quitaba el apetito, pero no había más remedio que comérselo todo, pues a la fuerza te obligaban a convertirte en un zampabollos y cuando digo todo digo todo es comérselo todo sin dejar una migaja, porque la comida era una cosa muy sagrada y no se podía desperdiciar nada; el plato tenía que quedar totalmente limpio y reluciente.
La verdad era que nosotros siempre teníamos hambre a todas horas y lo más curioso de ello era que: aunque por mucho que comiésemos nunca nos poníamos gordos como están ahora los niños con las hamburguesas y las comidas rápidas de los Burguer King.
Lo que si estábamos era muy finitos de cuerpo, pero con mucha agilidad, de tal manera que nuestra gordura se gastaba en el ejercicio diario de saltar por entre aquellos riscos.
La escasez de alimentos existía en algunas pobres casas, porque lo que si había era una evidencia de clases sociales entre pobres y ricos bastante acentuada.
Ahora somos todos clases medias que pagamos nuestros impuestos, Aunque dentro de esas clases medias había que especificar que hay muchas clases que no se ven porque permanecen opacas.
Pero en la década de 1950. Si que era evidente las dos únicas clases que había: Una que era la que existía y otra que subsistía o resistía. (Ricos y pobres) y mucha incultura.
Mi madre cuando me daba un emparedado o bocata de chorizo casero con rebanada de pan grande redondo de pueblo, me decía: ¡niño¡ ¡no salgas a la calle comiendo¡ que es falta de educación , y hay muchos niños que no tienen emparedado de chorizo para comer como tú. Así que a comértelo aquí dentro de casa.
En el tiempo de la castaña sabíamos cuales eran el castaño que daba sus primeros frutos antes que ninguno, allá por San miguel el 29 de Septiembre el patrón del pueblo. Pero las castañas por esa fecha todavía están verdes aunque muy fáciles de pelar y de quitar su camisa blanca que las envuelven.
Sobre esa semana de San miguel siempre uno o dos días llovía muchico. Es el comienzo del otoño. Estación del año en que las hojas cambian del color verde a otras gamas de colores más vistosas.
Cogíamos las nueces antes de que estuvieran maduras y la cáscara de su cofre aun verde nos dejaba los dedos de las manos llenas de un color verde que pasado diez o veinte minutos se tornaba a muy oscuro como si hubiéramos estado dando betún a unos zapatos negros.
Poco tiempo después ya empezaban a abrirse los erizos de los castaños y caían al suelo sobre la arcilla roja y humedecida por las lluvias reciente del incipiente otoño.
La arcilla roja es la que emplean los alfareros que ya os he dicho y que son los que fabrican los estupendos piporros que traen los extremeños para venderlos; pregonándolos por las calles del pueblo y que nos proporciona el agua tan fresca en verano.En el pueblo de abajo que se llama Galaroza emplean estos bucaros para mojar con agua a todo ser viente que se le ocurre ir a la Fiesta del mes de Julio.
Cuando se usa por primera vez, se le solía echar en el agua una copita de anís seco o aguardiente del Alosno o Zalamea o de Cazalla y ya quedaba el piporro totalmente curado y en perfectas condiciones para ser usado
Capitulo 5º Mi amigo El Maqui Fin de la 6ª parte. Un saludo de (Don Pedro Junior)
(Continuara)

CAPITULO 5º ( 5ª parte) MI AMIGO EL MAQUI del libro Autobiografia de un niño en Jabugo de1950

CAPITULO 5º MI AMIGO EL MAQUI 5ª PARTE
A la jaula le poníamos por encima dos o tres varillas emponzoñadas con liria, y Federico empezaba a cantar reclamando la presencia de sus congéneres.
Nosotros permanecíamos a 25 metros escondidos en cuclillas detrás de unos largos y grandes troncos que estuvieron varios años secándose, y que se encontrabas en filas uno tras otros en el suelo donde hoy se encuentra la fábrica de Los Macías.
Permanecíamos pendientes del canto que hacia el reclamo y con la vista y el oído vigilante hacia el camino Real de Galaroza.
La pareja de Guardia Civil podía venir haciendo su ruta por la carretera de Galaroza y su tricornio de charol negro los delataba y tambien su gabardina o capa verde que le llegan hasta las botas negras siempre brillantes. Por el gabán sobresalía la punta de la carabina a la altura del hombro.
Se a posaba algún jilguero nuevo de este año en las varillas y el incauto del animal se removía para librarse de aquel pegamento y cuanto más se movía mas se embadurnaba el solo; Hasta quedar inmovilizado.
Íbamos corriendo a rescatarlo. Y mi amigo decía: es un machito joven, procediendo a quitarle la liria de las plumas con un poquito de aceite de oliva. Entre las plumas que se le arrancaban y la liria que no se quitaba. El pobre pajarillo quedaba hecho un asco.
Pero yo no sé lo que pasaba; Que todos eran víctimas de la tristeza y creo que de la añoranza de ser libre y me daba mucha pena.
Al día siguiente le Preguntaba a mi amigo: ¿Qué Maqui como está el jilguerillo?.
Ha caído esta noche. No pudo resistir la cautividad, Se puso (embolado). Hecho una bolita ahuecando las plumas de su cuerpo y siempre queriendo dormir y metiendo la cabeza bajo el ala.
Sus ojos se fueron poniendo muy pequeños sin brillos y sus parpados arrugándose.
Al final se le veía muy triste con poquísimas ganas de vivir y en huelga de hambre. Con solo un día de inanición era suficiente para que entre en ese trance mortal.
No sabía pelar el alpiste aunque viera como lo hacía Federico.
Ellos comen y pelan otro tipo de semilla más tierna y que su organismo ha ido acostumbrando y asimilando.
Como nosotros no sabemos buscarle su alimento y ellos no quieren perder su libertad. Se unen dos cosas que son mortales por necesidad.
Nos dimos cuenta que no valía la pena que gastáramos tanta adrenalina para ver los resultados tan horribles.
A los pajarillos se le cogía cariño e ilusión pero el dolor de verlo muerto al día siguiente no compensaba.
En la vida actual. Esta práctica se le llama El servistrismo y está legalizado; pero tienes que cumplir unas normas y requisitos como son los de solo capturar dos pájaros. Solo machos, y el resto soltarlos.
Tener la tarjeta de identificación del cazador. Sufrir un examen para conseguir estar capacitado en la captura de esas aves granívoras y de canto.
Usar solo los medios autorizados para dicha práctica como son las redes de compuerta y que no sean de maya invisible japonesa. (Nada de pegamentos u otros medios.Llamados: Malas Artes
Tener la tarjeta federativa. (Estar federado).
Tener solo uno o dos reclamos.
Sacar anual mente tu licencia; pagando las tasas correspondiente.
Procurar salir al campo a practicar el servistrismo en el tiempo que estipulen la junta de media ambiente; Que cada año te van recortando los días hábiles de ejercicio. Que no deben de ser días nublados ni lluviosos ni que haya nieve.
Posiblemente seme olvide algún requisito más.
Para vigilar estas normas. Esta El SEPRONA. (Servicio de Protección a la Naturaleza) ¡Ojo¡ En las infracciones que se cometa. Las sanciones son Gordas.
Fin de la 5ª parte del Capitulo 5º: Mi amigo El Maqui
( Un saludo) de Don pedro Junior ( CONTINUARA)